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Guía dental

Implante dental: fases, tipos y duración

Guía práctica · revisada el 15 de julio de 2026

Un implante dental es una pequeña raíz artificial, casi siempre un tornillo de titanio, que se inserta en el hueso del maxilar o la mandíbula para sustituir la raíz de un diente perdido y sujetar sobre ella una corona fija. Está indicado cuando falta uno o varios dientes y se quiere recuperar la masticación y la estética sin tallar los dientes vecinos, como sí ocurre con un puente convencional. Es un tratamiento de implantología oral orientado a rehabilitar la pérdida de piezas, y su planificación parte siempre de un estudio previo con radiografía o escáner.

Qué es un implante dental y de qué partes se compone

Un implante dental completo consta de tres partes diferenciadas que se ensamblan entre sí. La primera es el tornillo o cuerpo del implante, fabricado casi siempre en titanio por su biocompatibilidad, que se coloca dentro del hueso y hace de raíz artificial. Sobre él va el pilar o aditamento, la pieza conectora que sobresale de la encía. Y encima se ajusta la corona, el diente artificial visible que devuelve la forma, el color y la función de la pieza original.

El titanio se emplea porque el hueso es capaz de crecer y adherirse a su superficie mediante un proceso biológico llamado osteointegración, que fija el implante de forma estable. El pilar puede ser de titanio o de cerámica y se coloca una vez que el implante ya está integrado en el hueso. La corona, por su parte, se atornilla o se cementa sobre ese conjunto, de modo que el paciente recupera una pieza fija que se comporta de forma muy parecida a un diente natural.

Fases del tratamiento paso a paso

El tratamiento con implantes no es un acto único, sino un proceso que se reparte en varias visitas a lo largo de semanas o meses. Empieza siempre por un estudio diagnóstico y termina con la colocación de la corona definitiva una vez que el hueso ha aceptado el implante. Los tiempos varían según la calidad del hueso, el número de piezas a reponer y la salud general de cada paciente.

  • Estudio y planificación: el dentista valora la boca con radiografías y, en la mayoría de los casos, con un TAC o escáner dental (CBCT) para medir la cantidad y calidad de hueso disponible y planificar la posición exacta del implante.
  • Cirugía de colocación: se inserta el tornillo de titanio en el hueso, habitualmente con anestesia local. La intervención suele durar entre 30 minutos y 2 horas según el número de implantes.
  • Cicatrización de la encía: en los primeros días puede haber inflamación o molestias; la herida de la encía se cierra en unos 7 a 10 días y cicatriza superficialmente en unas 2 a 3 semanas.
  • Osteointegración: el hueso crece alrededor del implante y lo fija de forma estable. Este periodo suele durar entre unas semanas y unos seis meses, con un rango típico de 3 a 6 meses.
  • Colocación de la corona: cuando el implante está integrado, se toman medidas o se escanea la boca y se fabrica y coloca la corona definitiva sobre el pilar, lo que puede requerir de unos quince días a un par de meses adicionales.

Carga inmediata frente a carga diferida

La diferencia entre carga inmediata y carga diferida está en el tiempo que pasa desde que se coloca el implante hasta que se le pone una prótesis por encima. En la carga diferida, el enfoque más clásico, se deja que el implante osteointegre durante unos tres a seis meses antes de colocar la corona definitiva, de modo que el hueso tiene tiempo de fijarlo por completo. En la carga inmediata, en cambio, se coloca una prótesis provisional el mismo día de la cirugía o en las horas siguientes, lo que permite salir de la clínica con dientes fijos.

La carga inmediata aporta un resultado estético y funcional rápido, pero no siempre es posible: requiere que el implante quede muy estable en el momento de colocarlo (buena estabilidad primaria) y suficiente calidad y volumen de hueso. Cuando el hueso es escaso o de mala calidad, se prefiere la carga diferida. Los estudios muestran tasas de fallo bajas en ambas técnicas, en torno al 2 por ciento en la diferida y al 4 por ciento en la inmediata, sin diferencias estadísticamente significativas en el éxito, por lo que la elección depende de cada caso clínico y la decide el dentista tras el estudio.

Cuánto dura un implante y de qué depende

Conviene distinguir entre el implante (el tornillo dentro del hueso) y la corona (la parte visible). El implante bien osteointegrado y cuidado puede durar muchos años, incluso décadas: la tasa de éxito supera el 95 por ciento a los diez años y más del 80 por ciento de los implantes siguen en buen estado pasados veinte años. La corona, al estar sometida a la masticación, se desgasta antes y es más habitual que necesite reemplazarse con el tiempo, aunque el implante siga siendo válido.

La duración depende sobre todo de los cuidados y los hábitos. La higiene bucal diaria y las revisiones periódicas son el factor determinante para que el implante se mantenga. El tabaco es uno de los principales enemigos: los fumadores tienen un riesgo de fallo notablemente mayor, hasta alrededor de 2,4 veces más que los no fumadores, y sus tasas de éxito bajan respecto a quienes no fuman. La salud general, el control de enfermedades como la diabetes y la ausencia de enfermedad de las encías también influyen en la longevidad.

Cuándo hace falta injerto de hueso o elevación de seno

Para sujetar un implante hace falta un mínimo de hueso en altura y anchura. Cuando ese hueso se ha perdido, por ejemplo tras una extracción antigua, por enfermedad de las encías o por atrofia con la edad, puede ser necesario aumentarlo antes o durante la colocación del implante. El injerto óseo consiste en aportar material (propio o biomateriales) para regenerar el hueso que falta y crear una base suficiente.

La elevación del seno maxilar es una técnica concreta para la zona posterior del maxilar superior, donde el seno (una cavidad natural llena de aire) suele dejar poco hueso disponible. En general, con seis milímetros o más de hueso puede plantearse una elevación menos invasiva y colocar el implante a la vez; con menos hueso, se realiza primero el aumento y se espera la regeneración antes de implantar. Tras un injerto o una elevación de seno suele recomendarse un periodo de espera de varios meses, del orden de seis a nueve, para que el material injertado consolide antes de cargar el implante.

Cuidados y qué mirar antes de elegir clínica

El mantenimiento de un implante se parece mucho al cuidado de un diente natural, pero es todavía más importante, porque los tejidos que rodean al implante pueden inflamarse. La periimplantitis es una inflamación que afecta a esos tejidos y provoca pérdida progresiva de hueso alrededor del implante; según datos difundidos por la SEPA (Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración), prácticamente dos de cada tres pacientes con implantes desarrollan algún tipo de enfermedad periimplantaria, por lo que la prevención es esencial. Se previene con cepillado diario del implante y de la corona, higiene entre los dientes con seda o cepillos interproximales, y revisiones y limpiezas profesionales periódicas.

Al elegir clínica conviene fijarse en que se realice un estudio previo completo con radiografía o TAC y una planificación cuidadosa, ya que la SEPA insiste en que la prevención de la periimplantitis empieza en la fase de planificación. También ayuda que expliquen con claridad las fases y los tiempos, que informen de si hará falta injerto o elevación de seno, y que ofrezcan un programa de mantenimiento y seguimiento a largo plazo. El coste del tratamiento depende de factores como el número de implantes o el tipo de corona, y debe presentarse de forma transparente dentro de ese plan.

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Un implante dental es un tratamiento de meses que empieza por un buen estudio y una planificación cuidadosa, y su duración depende del seguimiento a largo plazo. Antes de decidir, compara la valoración y la reputación de las clínicas dentales mejor valoradas de Zaragoza y pide que te expliquen las fases, los tiempos y el plan de mantenimiento.

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Preguntas frecuentes

¿Duele ponerse un implante dental?

La colocación del implante se realiza normalmente con anestesia local, por lo que durante la cirugía no se siente dolor, solo la sensación de la intervención. En los días siguientes es normal notar algo de inflamación, molestias o un pequeño sangrado en la zona, que suelen controlarse bien con la medicación y las indicaciones que da el dentista. La herida de la encía tiende a cerrarse en torno a los siete a diez días.

¿Cuánto tarda todo el tratamiento?

Depende del caso, pero suele repartirse a lo largo de varios meses. Tras la cirugía, el implante necesita osteointegrarse en el hueso durante un periodo que va de unas semanas a unos seis meses, con un rango típico de tres a seis meses, antes de colocar la corona definitiva. Si hace falta injerto de hueso o elevación de seno, se añaden meses de espera para que el hueso regenere. En algunos casos con condiciones favorables se puede recurrir a la carga inmediata y salir con dientes fijos el mismo día.

¿Cuánto dura un implante dental?

Un implante bien osteointegrado y cuidado puede durar muchos años, incluso décadas: la tasa de éxito supera el 95 por ciento a los diez años y más del 80 por ciento de los implantes siguen en buen estado pasados veinte años. La corona, que es la parte que soporta la masticación, se desgasta antes y es más frecuente que haya que sustituirla con el tiempo aunque el implante siga siendo válido. La higiene diaria, las revisiones y evitar el tabaco son claves para su duración.

¿Puedo ponerme un implante si me falta hueso?

En muchos casos sí, pero puede ser necesario aumentar el hueso antes o durante la colocación. Cuando falta altura o anchura de hueso se recurre a un injerto óseo o, en la zona posterior del maxilar superior, a una elevación del seno maxilar, técnicas que aportan o regeneran el hueso necesario para sujetar el implante. A veces el aumento y el implante se hacen a la vez y, cuando hay muy poco hueso, se realiza primero el injerto y se espera varios meses a que consolide antes de implantar. El dentista lo valora con un TAC en el estudio previo.

¿Qué es la osteointegración?

La osteointegración es el proceso biológico por el que el hueso crece y se adhiere a la superficie del tornillo de titanio, fijándolo de forma estable dentro del maxilar o la mandíbula. Es lo que convierte al implante en una raíz firme capaz de soportar una corona y la masticación. Suele completarse en un periodo que va de unas semanas a unos seis meses, con un rango habitual de tres a seis meses, y de que ocurra correctamente depende el éxito del tratamiento.

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